Liliana Rodríguez desató polémica al criticar sin tapujos el reggaetón de Bad Bunny. Aseguró que su música le parece “basura” y que no la recomendaría, ni siquiera para su hija.

Durante un podcast con Carolina Tejera, comparó la música urbana con compositores como Mozart o Chopin para marcar su rechazo al género. Dijo que no todo lo popular es valioso y que debemos escoger con conciencia lo que consumimos.

Defendió su papel como madre y recordó que desde pequeña ha educado a su hija a ser selectiva con lo que escucha y con quién se rodea. En su visión, la música forma parte esencial de la cultura y del desarrollo personal.

Para Rodríguez, esta postura no es superficial, sino una reflexión profunda sobre valores y educación. Considera que la responsabilidad de los padres incluye vigilar lo que entra en la mente de los hijos.

Sus palabras generaron tanto apoyo como rechazo, intensificando el debate sobre lo que “conviene” escuchar hoy. Porque cuando alguien habla sin filtros sobre arte y moral, obliga a que cada quien revise su posición.



