Shakira volvió a hablar sobre una de las decisiones más importantes de su vida: poner su carrera musical en segundo plano para dedicarse a su familia durante su relación con Gerard Piqué. En una entrevista con el programa español Al cielo con ella, la artista colombiana reconoció que alejarse de algunas oportunidades profesionales tuvo consecuencias para su trayectoria, aunque aseguró que hay una razón por la que no cambiaría lo que hizo: sus hijos, Milan y Sasha.

El sacrificio que hizo por su relación con Piqué
Durante los años que compartió con el exfutbolista, Shakira decidió establecerse en Barcelona para acompañarlo mientras él continuaba su carrera en el fútbol. La cantante explicó anteriormente que, cuando su hijo Milan comenzó la etapa escolar, su estilo de vida tuvo que cambiar: dejó atrás parte de la dinámica de viajes constantes y redujo el ritmo de su actividad profesional para estar presente en la crianza de sus hijos y apoyar a su pareja.

La decisión también significó perder oportunidades laborales, especialmente en Estados Unidos, un mercado fundamental para su carrera. Según explicó, hubo proyectos y situaciones que podrían haber impulsado su trayectoria, pero que no pudo aprovechar al no estar viviendo allí.
“No me arrepiento por mis hijos”
En su conversación más reciente, la barranquillera reconoció que durante aquella etapa estuvo apartada de oportunidades que habrían sido positivas para su carrera. Sin embargo, dejó claro que priorizar a Milan y Sasha fue una decisión que no lamenta.

Para Shakira, vivir intensamente los primeros años de sus hijos como madre fue más importante que las oportunidades profesionales que quedaron atrás. También destacó que la vida le permitió encontrar nuevas posibilidades y reconstruir su camino artístico después de aquella etapa.
Una nueva etapa después de la separación
Tras el fin de su relación con Piqué en 2022, Shakira retomó con fuerza su carrera y convirtió parte de las experiencias difíciles de su vida personal en inspiración para su música. Su regreso a los escenarios y el éxito de Las Mujeres Ya No Lloran han marcado una etapa en la que combina su faceta de artista internacional con la maternidad.

La cantante no presenta el tiempo dedicado a su familia como un error, sino como una elección personal que tuvo consecuencias profesionales, pero que considera valiosa por el vínculo que construyó con sus hijos. Su testimonio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que muchas mujeres enfrentan: ¿cuánto están dispuestas a cambiar de su vida profesional por amor y por su familia?
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